martes, 3 de junio de 2014

La sexualización/cosificación femenina

Mientras estaba tomándome el café antes de empezar ha trabajar he decidido meterme en mi facebook, y me ha llamado la atención una noticia que está circulando en los últimos días por las redes sociales e incluso está siendo noticia en televisión, se trata de la campaña de bikinis que ha lanzado Carrefour destinados a niñas de entre 9-14 años de edad, hasta aquí todo normal, bikinis para niñas, pero lo que me ha llamado la atención es que sean con relleno, ¿para qué quiere una niña aparentar tener pecho? Por favor, has dónde vamos a llegar. Y es que la sexualización femenina está llegando cada vez más lejos, tanto incluso que llega a las más peques, lo que puede llevarnos a plantearnos si esta sexualización o este hacernos esclavos de nuestra apariencia física no rebasa ya unos límites hasta el punto de, incluso, poder hablarse de una cierta "erotización" infantil.

Si viendo y leyendo cosas de mi muro y me encuentro con la foto de portada de un magazine fuera de serie de "El Mundo", en el que aparece una exuberante mujer en bikini, una foto de portada que me parece un claro ejemplo de cosificación de la mujer, no habría más que observar la postura, la actitud que parece demostrar la chica, etc.

La verdad es que me parecen deleznables estos tipos de noticias, de portadas. Me parece inaceptable esta continua cosificación que sufrimos las mujeres, cada vez más frecuente y encubierta en nuestra sociedad. Sobre todo ahora, con el verano, no hacen más que proliferar anuncios de este tipo, con mujeres, y ya incluso con niñas, totalmente sexualizadas. Claro ejemplo de cadenas que no hacen más que anuncios de este tipo son Calzedonia, Intimissimi, HyM, entre otras muchas. A estos anuncios van unidas también las publicidades a las que nos vemos continuamente bombardeadas para perder peso. 

Y tras ver todas estas cosas, que aquí sólo he puesto dos ejemplos pero que hay millones de casos más, me planteo una cosa, tanto bombardeo parece querernos hacer creer a las mujeres, y a la sociedad en general, que somos "seres medio hechos", incompletos, que nos faltan piezas. 


Este tema me parece bastante serio y recansino, no paramos de ser bombardeadas y machacadas por la cosificación y sexualización de nuestro cuerpo. Ya no sólo por el trasfondo de donde se deja a la mujer, como un ser totalmente sexualizado, sino con la cantidad de problemas asociados que pueden surgir como consecuencia de este machaque continuo hacia nuestro cuerpo y cómo debe de ser éste para estar socialmente "aceptado" y "bien visto". Por decir un problema, bastante alarmante, voy a hablar de los Trastornos de la Alimentación (Anorexia o Bulimia).

Y es que los problemas de la conducta alimentaria están influidos en gran parte por cosas como estas: nuestra sociedad "nos obliga" a tener un determinado físico para que éste esté reconocido como algo normal, bonito, aceptado, bien visto, etc. Me atrevería, incluso, a decir que es por este bombardeo y por esta sociedad por lo que existen estos problemas de la conducta alimentaria. 

Estoy hasta las narices de las operaciones bikinis, los fuera pelos, fuera celulitis, fuera olores, las "necesidades" creadas, las modelos distorsionadas, los complejos, los "nunca estarás lo suficientemente delgada", las sacarinas (ahora stevia), lo light, las dietas... Estoy harta de que continuamente intenten manipularlos y nos hagan creer que logrando un cuerpo que a todos les guste vamos a ser más felices, mejores personas, más sociales, etc. 

Creo que lo primero y más importante es aceptarnos tal cual somos, pues todas las mujeres somos hermosas. Pueden no gustarnos algunas partes de nuestro cuerpo, pero chicas no nos esclavicemos con eso, tenemos cosas más bellas e importantes, nuestro interior, ese que, a pesar del paso de los años, siempre va a permanecer igual de bonito, porque es ese el que importa, al fin y al cabo lo de fuera acaba cambiando. Y ojo, que con esto no estoy diciendo que pasemos de cuidarnos, pero es eso, cuidarnos, mimarnos, sentirnos bien con nosotras mismas sin, repito, ser esclavas de unos estándares marcados por la sociedad, una sociedad a la que le interesan este tipo de cosas para mantenernos enganchadas y hacerse rica a costa de nuestra esclavitud (distorsiones, obsesiones, etc.). 

Si nosotras nos aceptamos y estamos a gusto con nosotras mismas eso se nota, y eso va a hacer que transmitamos buena energía, la cual será captada por las personas de nuestro alrededor y hará también que se sientan bien y a gusto cuando están con nosotras.

Hay que cuidarse sí, pero para estar bien con nosotras mismas, no para gustar a los demás, para gustarnos a nosotras mismas. Y entonces me dirás, es que yo me gustaría más si estuviera más delgada. Yo te planteo la siguiente pregunta: si no existiera tanta publicidad de nuestro cuerpo, tanto hacernos creer que lo estéticamente bonito es lo delgado, ¿de verdad te obsesionarías tanto con tu peso y te perderías, por ejemplo, la oportunidad de probar cosas tan riquísimas? ¿De verdad te preocuparía tanto este tema?

Decir también que, no digo que nos dejemos y nos descuidemos y nos convirtamos en personas obesas, que no tengo nada en contra de ellas, pues son también mujeres guapas como todas, sino que lo digo por nuestra salud. Lo mejor, según mi opinión y la de muchos estudios demostrados científicamente, es tener algo de sobrepeso, no estar secas, ya que, según estos estudios, las personas con un IMC (Índice de Masa Corporal) que refleja un poco de sobrepeso, son personas más sanas, con menor probabilidad, por ejemplo de sufrir un infarto de miocardio o cerebrovascular, entre otros muchos beneficios para nuestra salud.

Y ya, para terminar, mencionaré una cosa. Puede que para muchas personas de esta sociedad el estar delgada sea sinónimo de ser guapa, ¿pero acaso no hay que ser guapa interiormente? ¿Por qué no se hace publicidad de esto? ¿Por qué no se nos bombardea con que seamos mejores personas para encontrarnos mejor con nosotrxs mismxs? 






lunes, 2 de junio de 2014

La vida es algo más que respirar


La vida es algo más que respirar:
Es saborear los pequeños momentos, sentir todo lo que pasa a tu alrededor. Es reír, llorar, luchar, tropezar, caerse, levantarse. Es soñar e intentar hacer tus sueños realidad. Es disfrutar de cada momento, sea bueno o no tan bueno. La vida es cerrar y abrir puertas, y ventanas; es aprender, olvidar, recordar. La vida es el camino que tú quieras coger, por eso no tengas miedo a escoger y a equivocarte, porque está llena de caminos. Disfruta de cada momento como si ya nunca más se fuese a repetir. Intenta siempre ser feliz, y recuerda que siempre, pase lo que pase, en nuestros caminos hay luz, a veces pequeña y otras grande, sólo depende del valor que tú le quieras dar a ella. 

Y que no se te olvide, nunca, que la vida es algo más que aquello que pasa mientras respiras.

miércoles, 28 de mayo de 2014

¿Para cuándo ser feliz?

No hay mejor momento para ser feliz que el ahora. Nos pasamos la vida esperando cosas, esperando que sea fin de semana, esperando que pase un examen, esperando una llamada... Y mientras esperamos, lo único que pasa es la vida, y con ello la oportunidad de aprender con cada experiencia, la oportunidad de saborear las pequeñas cosas, que a fin de cuentas son las que nos harán aprender a ser felices. Porque es ahí, en las pequeñas cosas donde está la felicidad.


Estos son algunos consejos/pasos para labrar un camino de mayor satisfacción personal, mayor placer emocional, mayor bienestar físico, personal y emocional, y, en definitiva, para intentar acercarnos y saborear eso que todos ansiamos y a lo que llamamos felicidad, que no tiene por qué ser algo más que el sentirnos bien con nosotros mismos y ser resilientes en todas las etapas de nuestra vida.






#NoHayMejorMomentoParaSerFelizQueAhora

lunes, 26 de mayo de 2014

Corazón de melón

Voy a expresar, como siempre, mi humilde opinión, lo que me nace de lo más dentro de mi ser, porque sí, porque me apetece, porque así lo pienso y siento:

Los estudios no te lo dan todo. Por decir algo y poner un ejemplo, hay personas con muchos títulos y demás, muy "listas", y con mucha cultura y "saber estar", pero les falta algo muy importante y vital en esta vida: tener un buen corazón. Pero no el corazón ese que tenemos todos, con nuestras arterias y demás parafernalias, no, hablo de ese corazón como sentimiento, como forma de ser y actuar en la vida.

Para mí, tener un buen corazón, es una cosa muy importante, sin esto te puedes volver orgulloso, prepotente, sin humildad, "pisoteador, saboteador", por decir algunas cosas; con esto, puede que te lastimen más, quizás, incluso puede también, sólo quizás, que no seas tan respetado y que tropieces y caigas más. Pero con esto se llega a muchos lados, quizás no materiales, pero sí muy importantes para conseguir un desarrollo y crecimiento personal óptimo. 

Porque si te caes, te levantas, siempre hay alguien que te tenderá su mano, y si no la hay para eso estás TÚ, para coger impulso y volverte a levantar. Porque si te lastimas, te curas, aunque tarde más en cicatrizar la herida, se cura, puede quedar marca, pero de esas marcas es de donde se aprende y es lo que nos invita a que sintamos que somos humanos, y nos invita a que conozcamos lo que es la vida: amarga, dulce, agria, gris, amarilla, azul, roja, tonta, estúpida, incierta, injusta, justa, manzana, redonda, triangular,... La vida es así puta y amorosa, a la misma vez. Pero repito, con "corazón", podemos llegar lejos, espiritual y personalmente. ¿Qué mejor que estar en paz y tranquila contigo misma? La sensación de ser grande personalmente.

Pero, si por el contrario, te falta ese "corazón", vas a lastimar, a hacer daño, y eso, amiga, eso simplemente, en mi opinión, no tiene cura. La enfermedad del hacer daño por hacer, el pisar por el pisar, eso no tiene cura, ni te invita a conocer la vida, ni te invita a madurar ni a progresar personalmente, ni mucho menos a estar en paz contigo misma.

Es mi humilde y sensata opinión.

sábado, 24 de mayo de 2014

Aprende a apreciar el esfuerzo


Un joven fue a solicitar un puesto importante en una empresa grande. Pasó la entrevista inicial e iba a conocer al director para la entrevista final. El director vio su CV, era excelente. Y le preguntó: " ¿Recibió alguna beca en la escuela?" el joven respondió "no".

"¿Fue tu padre quien pagó tus estudios? "
" Si."-respondió.
"¿Dónde trabaja tu padre? "
"Mi padre hace trabajos de herreria."
El director pidió al joven que le mostrara sus manos . 
El joven mostró un par de manos suaves y perfectas.
"¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo? "
"Nunca, mis padres siempre quisieron que estudiara y leyera más libros. Además, él puede hacer esas tareas mejor que yo.
El director dijo: 
"Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu padre, y luego ven a verme mañana por la mañana."


El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era alta. 

Cuando regresó a su casa le pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos.  Su padre se sintió extraño, feliz pero con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo. El joven lavó las manos poco a poco. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su padre estaban arrugadas y tenían tantas cicatrices. Algunos hematomas eran tan dolorosos que su piel se estremeció cuando él la tocó. Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que trabajaban todos los días para poder pagar su estudio. Los moretones en las manos eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la escuela y su futuro. Después de limpiar las manos de su padre, el joven se puso en silencio a ordenar y limpiar el taller. Esa noche, padre e hijo hablaron durante un largo tiempo.

A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director. El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: "¿Puedes decirme qué has hecho y aprendido ayer en tu casa?"
El joven respondió: -"lavé las manos de mi padre y también terminé de asear y acomodar su taller" "Ahora sé lo que es apreciar, reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi padre ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a la familia.

El director dijo: "Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que pueda apreciar la ayuda de los demás, una persona que conoce los sufrimientos de los demás para hacer las cosas, y una persona que no ponga el dinero como su única meta en la vida". "Estás contratado".



Un niño que ha sido protegido y habitualmente se le ha dado lo que él quiere, desarrolla una "mentalidad de tengo derecho" y siempre se pone a sí mismo en primer lugar. Ignoraría los esfuerzos de sus padres. Si somos este tipo de padres protectores ¿realmente estamos demostrando el amor o estamos destruyendo a nuestros hijos?

Puedes dar a tu hijo una casa grande, buena comida, clases de computación, ver en una gran pantalla de televisión. Pero cuando estás lavando el piso o pintando una pared, por favor que también él lo experimente. Después de comer que lave sus platos junto con sus hermanos y hermanas. No es porque no tengas dinero para contratar quien lo haga, es porque quieres amarlos de la manera correcta. No importa cuán rico seas, lo que quieres es que entienda. Un día tu pelo tendrá canas, igual que la madre de ese joven. 

Lo más importante es que tu hijo aprenda a apreciar el esfuerzo y tenga la experiencia de la dificultad y aprenda la habilidad de trabajar con los demás para hacer las cosas."
(Una historia de Roberto Tapia, extraída de facebook)


En esta vida debemos aprender a ver lo bello que hay en ella y, de esta manera, así poder valorar todo lo que nos rodea, sólo de esta manera, aprendiendo a hacerlo nosotros, podremos transmitir y enseñar a los demás esta visión. Sólo valorando los aparentes pequeños detalles podremos aprender a alcanzar una adecuada empatía, un adecuado crecimiento personal, y conseguiremos aprender a estar más cerca de ser personas más humanas.





martes, 20 de mayo de 2014

Aprender. Crecimiento Personal

Las personas cuando tenemos problemas tendemos a verlo todo oscuro, tenebroso, pero yo pienso que hasta esa parte de la vida, "oscura" y "tenebrosa", es bonita; sí,  he dicho bonita. Porque son de esos problemas, en esos baches, en esa “oscuridad”, donde aprendemos muchas cosas, puede, incluso, que la gran cantidad de cosas que hoy sepas las hayas adquirido de esas experiencias. Son esos mismos problemas los que pueden llevarnos a vivir experiencias que nos harán crecer como personas; y yo diría que ese debería ser uno de nuestros objetivos, el crecer como grandes personas, pero eso, como todo,  está en nuestras manos, es decisión propia de cada uno de nosotros.

A veces, aunque pensemos que todo está oscuro, si nos paramos a razonar, seguro que hay una luz, un motivo,  por mínimo y pequeño que aparente ser, por el que vale la pena sonreír, luchar, vivir. Por eso, siempre de todas las experiencias deberíamos aprender a encontrar esa luz, ese motivo, por minúsculo que aparente ser. Hay que aprender de todo, hay que vivir la vida lo mejor posible dentro de nuestras capacidades y limitaciones, es decir, siendo siempre realista, pero ojo, no confundir ser realista con ser pesimista.

Que sí, que la vida es maravillosa, pero a veces somos nosotros mismos y nuestra visión de túnel sin salida los que la hacemos que pierda su sabor,  su color,  su esencia, los que hacemos que las cosas pierdan su pequeño o gran valor, porque todo tiene un valor. El truco está en aprender a sacarle el lado positivo a cada experiencia, aunque creamos que no lo tiene,  porque si buscamos bien seguro que lo encontramos. El truco está en aprender a aprender de cada experiencia, y con ello aprender a crecer como personas.

Mi último consejo es que,  cuando nos encontremos ante una situación complicada o en cualquier otro tipo de situación, debemos pensar "hoy es hoy, y mañana no sabemos lo que será". Debemos concentrar nuestras energías en el hoy y aprovechar cada situación al máximo,  que de todo, como ya he dicho, siempre se puede sacar algo positivo, algo de lo que aprender y, algo que NOS HAGA CRECER COMO PERSONAS.



domingo, 18 de mayo de 2014

¿Cómo trabajo? La Terapia Cognitivo-Conductual

Para llevar a cabo mis sesiones de terapia lo hago, principalmente, desde un Enfoque Cognitivo-Conductual, no obstante nunca descarto el utilizar otro enfoque si el caso lo requiere; dicho de otro modo, siempre voy a trabajar con aquel enfoque que haya demostrado ser más eficaz para dar solución al tipo de problema que se trate.

Probablemente te preguntes qué es esto de la Terapia Cognitivo-Conductual.


La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es un tipo de tratamiento psicoterapéutico que ayuda a los pacientes a comprender que los pensamientos y sentimientos influyen en nuestro comportamiento.
La TCC se utiliza para tratar una amplia gama de trastornos, tales como fobias, adicciones, depresiones, ansiedad, entre otros múltiples problemas psicológicos.
Se trata de una terapia, generalmente a corto plazo, que se centra en ayudar a hacer frente a un problema muy específico. Durante el curso del tratamiento, las personas aprenden a cómo identificar y cambiar los patrones de pensamiento destructivos o perturbadores que están teniendo una influencia negativa en su comportamiento y, por ende, en su vida diaria.

La TCC investiga cómo aprendemos a comportarnos y a reaccionar ante determinadas situaciones, ya sean comportamientos deseables como perjudiciales. Cómo aprendemos y el qué aprendemos depende, tanto nuestra constitución genética, como, y esto es fundamental, de nuestras experiencias particulares que tengamos a lo largo de nuestra vida y del modo en que interpretemos esas situaciones y/o experiencias.
Algunos de estos aprendizajes nos ayudan a sentirnos bien, a relacionarnos de manera adecuada con los demás y a lograr lo que nos proponemos. Otros, en cambio, nos generan dolor, resentimiento, dañan nuestra salud y nuestras relaciones interpersonales. Es a estos últimos a los que va dirigida la TCC.

El objetivo último de esta terapia, y por lo tanto el mío, como personal sanitario y de la salud que soy, es mejorar tu calidad de vida, teniendo en cuenta que ésta es un concepto altamente subjetivo donde cada uno vamos a imponer nuestro sentido, valores y preferencias.




¿Cómo de efectiva es la TCC? 
Se ha demostrado científicamente que la TCC es uno de los tratamientos más eficaces para muchos de los trastornos que acontecen en nuestra sociedad. De hecho, las principales guías de práctica clínica basadas en la evidencia científica, tanto internacionales como nacionales (como la del National Institute for Health and Clinical Excellence – NICE-), recomiendan la TCC como el tratamiento de primera elección para trabajar problemas tales como la depresión, el trastorno de angustia, la ansiedad, el trastorno obsesivo-compulsivo, fobias específicas, entre otros.




Ahora bien, después de que conozcas un poco el enfoque sobre el que trabajo y el motivo por el que lo uso, quizás te interese saber cómo trabajo.



Lo primero que haré será evaluar tu problema para poder hacer un diagnóstico en el que basar el tratamiento. Te pediré que me cuentes lo que te pasa (debes saber que en este sentido puedes estar totalmente tranquilx, pues existe un “código deontológico” sobre la privacidad de los datos que me proporciones; lo que hablemos se quedará única y exclusivamente en nuestra terapia). También me hablarás sobre las distintas áreas de tu vida, para, de esta manera, situar tu problema dentro de un contexto y conocer ciertas circunstancias que puedan influir en él. También usaremos, si el caso lo requiere, algún tipo de cuestionario de evaluación inicial.

Una vez que obtenga la información necesaria, plantearemos los objetivos del tratamiento (qué quieres lograr) y cómo lo abordaremos.

El paso siguiente será comenzar con la terapia, en la que aprenderemos técnicas y habilidades que te ayuden a afrontar tu situación, a cambiar lo que desees. Te puedo enseñar a afrontar situaciones estresantes sin venirte abajo, a resolver tus conflictos, a identificar y manejar tus emociones, a superar una pérdida o un trauma, a manejar síntomas físicos o de enfermedad mental, entre otras cosas. Todo esto, sin olvidar nunca que eres tú quien dirige el coche, yo soy tu copiloto, pero en última medida tú diriges tu vida, yo te proporciono herramientas para dar solución a problemas, pero tú haces el resto, yo no tengo una varita mágica, que ojalá, para “curar”.


 

En cuanto a la duración de la terapia, ésta dependerá de cada caso, de ti, sobre todo.










La psicoterapia implica un crecimiento personal, ya que aprenderás cosas que antes no sabías, o que no te habías dado cuenta que estaban ahí, descubrirás cosas que desconoces, mejorarás en tu manera de relacionarte, mejorará tu autoestima, aprenderás a manejar situaciones, en definitiva, aprenderás a ser resiliente.