martes, 2 de septiembre de 2014

LA VASIJA AGRIETADA

Un cargador de agua tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo que él llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía una grieta, mientras que la otra era perfecta y entregaba el agua completa al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón.


Cuando llegaba, la vasija rota sólo contenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, perfecta para los fines para la cual fue creada; pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía conseguir la mitad de lo que se suponía debía hacer.

Después de dos años le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada de mí misma y me quiero disculpar contigo". “¿Por qué?”, le preguntó el aguador.
"Porque debido a mis grietas, sólo puedes entregar la mitad de mi carga; debido a mis grietas, sólo obtienes la mitad del valor de lo que deberías", le contestó la vasija.
El aguador se sintió muy apesadumbrado por la  vasija y con gran compasión le dijo: "Cuando regresemos a la casa del patrón quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino”.

Así lo hizo, y en efecto vio muchísimas flores hermosas a todo lo largo, pero de todos modos se sintió muy apenada porque al final sólo llevaba la mitad de su carga. El aguador le dijo: "¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino?; siempre he sabido de tus grietas y quise obtener beneficio de ello, y para ello siembro semillas de flores a todo lo largo del camino por donde tú vas y todos los días tú las has regado. Durante dos años he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Sin ser exactamente como eres, ella no hubiera tenido esa belleza sobre su mesa”.

<Texto extraído de internet, desconozco el autor>.



Espero que este “cuento”, reflexión os haya hecho pensar algo parecido a lo que me hizo pensar a mí la primera vez que lo leí, y es que cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero incluso esas grietas son bellas y a esas grietas se les puede sacar partido. No somos perfectos, y eso es lo bonito de la vida, aprender de esa imperfección y utilizar esa imperfección para sacarle algo bueno y positivo.


En la vida nada debe ser desperdiciado, tenemos que aprender a aceptar y amar las cosas como nos viene, porque de todo, tanto de lo bueno como de lo malo, se puede sacar partido positivo a nuestro favor. 

domingo, 31 de agosto de 2014

Síntomas de la depresión y cosas que deberías saber sobre ella

¿Cómo se manifiesta la depresión?

Podríamos decir que este trastorno psicológico afecta a tres niveles de respuesta de nuestro organismo: 1) cognitivo, que serían los pensamientos, ideas de la persona;  fisiológico/emocional, y 3) motor. Tanto los síntomas asociados al nivel motor y emocional pueden ser conductas observables por el resto de personas que rodean a las personas que padecen este trastorno.

Podríamos describir los síntomas de la siguiente manera (Fernández Hoyo):

1) A nivel cognitivo o del pensamiento: La manera de observar el mundo y los diversos acontecimientos es muy pesimista y negativa. Es como si vivieran en un túnel muy oscuro, donde no encuentran sentido ni aliciente en la vida, y donde mantienen un elevado nivel de desesperanza sobre su futuro. Todo ello les induce a pensar que la vida es absurda, y que no merece la pena continuar formando parte de ella. Se vuelven susceptibles a la opinión de los demás, interpretando con frecuencia que serán rechazados. La idea que tienen sobre ellos es muy negativa. Observan que todo les cuesta mucho esfuerzo, que no son capaces, como otras personas de su entorno, de atender a las diversas demandas cotidianas. Por ello se sienten inútiles y una carga para los demás, lo que hace que experimenten intensos sentimientos de culpabilidad. Esto hace que sea posible que las ideas suicidas empiecen a aparecer como posible solución a su desesperada situación. En casos de mayor gravedad pueden aparecer incluso ideas delirantes y alucinaciones.

2. A nivel fisiológico/emocional: Les inunda un sentimiento profundo de tristeza, con explosiones de llanto incontroladas. Se sienten muy cansados, agotados... Aparecen alteraciones del sueño: insomnio o hipersomnia (dormir en exceso). Pierden el apetito y el deseo sexual. En muchas ocasiones se presentan también problemas de ansiedad y taquicardia, con sensaciones de opresión en el pecho.

3. A nivel motor o del comportamiento: La inactividad o pasividad es la principal característica de la persona deprimida. Tienden a aislarse socialmente. Pierden el interés por actividades que en el pasado les satisfacían. Su modo de actuar, en general, se manifiesta enlentecido. La evitación se convierte en la respuesta más frecuente, se evita el contacto social, las actividades cotidianas, incluso se puede dejar de ir al trabajo, o efectuar determinados comportamientos para afrontar los problemas.


¿Qué deberíamos saber sobre ella?

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 350 millones de personas en el mundo padecen depresión, esto supondría un 5% de la población mundial, por eso, conocer y comprender sus síntomas y hablar de ella sin prejuicios es vital para tratarla.

No existe una causa única, más bien es una combinación de factores.

Las áreas del cerebro responsables de la regulación del ánimo, pensamiento, apetito y comportamiento parecen no funcionar con normalidad, según ha explicado el instituto Nacional de Salud Mental (NIH).

Debemos tener claro que la depresión es una enfermedad, no una debilidad. Es una enfermedad que necesita ser tratada por un/a especialista.

Los prejuicios, que muchas veces se tienen sobre esta enfermedad, sólo retrasan la cura. El prejuicio de que “lxs psicólogxs son médicos para locos” empeora el problema, que por vergüenza o miedo de que lo sepan los conocidos las personas evitan pedir ayuda, lo que agrava su situación y puede provocar consecuencias aún peores.

Otro problema de los prejuicios es no considerar la gravedad del cuadro, ya que con un amigo deprimido, no sirve sólo hablar. El apoyo y el consuelo son necesarios, pero únicamente esto no es suficiente para lograr la mejoría y superación del trastorno.

Nadie está exento de padecer depresión. La depresión puede darse en cualquier hombre, mujer, niño o niña, ya sean ricxs, pobres, con otros problemas o personas sanas. No obstante, sí es cierto que hay personas que tienen más propensión a la enfermedad por genética o por sus condiciones de vida o el ambiente en el que están.


¿Qué se puede hacer ante un caso de depresión?

La depresión debe ser tratada por un especialista, pero hay algunas cosas que pueden ayudar tanto a prevenirla como a curarla. Por ejemplo, practicar ejercicio físico moderado o participar en actividades sociales. Además, la persona deprimida debe ser realista con sus metas, dividiendo las tareas grandes en más pequeñas y estableciéndose prioridades.


Por último, es muy importante también que se tome conciencia que los pensamientos negativos se irán alejando a medida que la dolencia responda al tratamiento.

viernes, 15 de agosto de 2014

Depresión: ¿Qué es?

Tras la reciente muerte de Robin Williams muchxs de nosotrxs hemos quedado consternados por el suceso ocurrido. Pero una cosa que me ha llamado bastante la atención es el rumor, no sé si cierto o incierto, sobre las causas de la muerte del actor: presuntamente ha sido un suicidio, ya que el actor padecía una depresión. Es por este motivo por el que me he inspirado para hablar sobre este tema: la depresión, y una de las consecuencias que ésta puede tener en algunas personas, el suicidio.


Pero, ¿qué es la depresión?

La depresión podríamos definirla como un estado de tristeza patológica, acompañada de una marcada disminución del sentimiento de valor personal y de una dolorosa consecuencia de disminución de la actividad mental, psicomotriz y orgánica (Robert y Lamontagne, 1977).

La depresión se trata de un trastorno del estado de ánimo, caracterizado por un estado de ánimo deprimido y por una pérdida del interés y placer por las actividades cotidianas de la vida. Además de estos síntomas, también suele aparecer, acompañando a este trastorno, algunos de los siguientes síntomas: irritabilidad, ansiedad, cansancio excesivo y continuo, problemas del sueño, cambios en el apetito y en la actividad psicomotora, dificultad de concentración y toma de decisiones, entre otros.

También se aprecia una forma de pensar negativa, tanto de ellos mismos como del mundo que les rodea.

Las personas que padecen depresión dejan de realizar actividades placenteras, incluso algunas de ellas se descuidan de sus propias actividades “obligatorias”, como acudir al trabajo, asearse, etc.

Se pueden dar también pensamientos recurrentes de muerte o ideación, incluso intentos suicidas, algunos de los cuales llegan a su fin.

La depresión, muchas veces, suele verse acompañada de otros trastornos psicológicos como puede ser problemas de ansiedad, trastornos del sueño, problemas de adicciones, entre otros.


Causas

Se ha pensado durante mucho tiempo que la causa de la depresión era un desequilibrio bioquímico del cerebro. Sin embargo, desde otras posturas, respaldadas empíricamente, se defiende que para que una persona se deprima sería necesario que, en su vida, ocurrieran cambios que fuesen percibidos como desagradables. También se considera que el desequilibrio bioquímico que acompaña a la depresión es una de las consecuencias de ésta, y no el factor que la causa.

Desde la Psicología son varios los modelos teóricos los que tratan de dar una explicación de la aparición del trastorno. Probablemente, algunas de las más aceptadas puedan ser el modelo integrado multifactorial de Lewinsohn, por un lado, y por otro lado tendríamos el modelo cognitivo de Beck. Según el primer modelo, Lewinsohn plantea que la ocurrencia de una serie de sucesos en la vida de la persona pueden conducir a la depresión, estos sucesos serían aquellos que la persona percibe como incontrolables, estresantes, sucesos que provocan sensaciones de fracaso y reacciones emocionales negativas, todo esto unido hace que la persona tenga una información más negativa sobre sí mismo, y todo esto podría conducir a este estado depresivo. Por otro lado, según el modelo cognitivo de Beck, se afirma que la persona deprimida tiene una visión negativa de sí misma, del mundo y del futuro (esto en Psicología se conoce como triada cognitiva); además, la persona deprimida mantiene una serie de creencias disfuncionales, que serían esquemas cognitivos, modos que las personas tenemos para interpretar lo que ocurre a nuestro alrededor, los cuales le llevan a interpretar de forma distorsionada y negativa los sucesos de la vida, lo cual llevaría a la persona a interpretar de manera errónea la realidad (errores cognitivos).


Conclusión

Tenemos que ser muy conscientes de que la depresión es uno de los trastornos psicológicos que padecen las personas en nuestro mundo occidental. Se estima que al menos un 12% de la población adulta lo ha presentado, o en el futuro lo presentará (Schuyler y Katz, 1973).

Muchas veces las personas utilizan la palabra depresión para referirse a un estado de ánimo más bajo de lo habitual o cuando están cansadas, sin embargo, la depresión es mucho más que esto. La depresión es un trastorno psicológico que supone importantes cambios en la manera de sentir, de pensar y de comportarse de la persona que la padece. Por tanto, hay que distinguir el trastorno de depresión de lo que sería un estado de ánimo bajo, ya que no se deben confundir.


La depresión puede aparecer a cualquier edad, aunque lo hace con mayor frecuencia a partir de los 35 años de edad. Es probablemente el trastorno psicológico que más daño hace a la persona que lo sufre y a las personas de su alrededor.

domingo, 3 de agosto de 2014

TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN

Son cada vez más los casos que se dan de personas con TCA -Trastorno de la Conducta Alimentario-. Este trastorno se da, casi por igual, tanto hombres como mujeres.

Los hábitos y valores socioculturales en la sociedad occidental son determinantes y definidores de unos estereotipos estéticos concernientes al cuerpo que han contribuido decisivamente al incremento de los Trastornos Alimentarios. De hecho, se puede asegurar que probablemente sin su existencia, no existirían tampoco estos trastornos.

Los cambios históricos entrañan cambios culturales que acarrean modificaciones en los patrones estéticos corporales que suponen una presión significativa sobre todos y cada uno de los miembros de la población en cuestión. Quienes encarnan las características de ese modelo tienen razones para autovalorarse positivamente, mientras que aquellos que se apartan de él, sufren suelen padecer una baja autoestimna (Toro, 1996). Y esto es así en cualquier época, en toda sociedad y cualquiera que sea el modelo.

La sociedad actual valora la delgadez y la esbeltez corporal como estándar de lo atractivo, y estas normas se aplican, hoy día casi por igual en hombres que en mujeres: a las mujeres se nos pide esta delgadez y esbeltez y a los hombres se les pide lo que podemos conocer con el nombre de “estar cuadrado”, o lo que es lo mismo, tener músculo y los abdominales marcados.

Las mujeres tienden a verse con sobrepeso o, en el peor de los casos, obesas, aunque realmente no lo estén. Tendemos a estar menos contentas con nuestro cuerpo, sobre todo con respecto a las dimensiones de muslos, nalgas, caderas y estómago. Pero esto no siempre ha sido así, ya que si nos remontamos al pasado, y no hay que ir muy lejos, tal vez a la generación de nuestras abuelitas, hubo una época en la que se adoraban las curvas de la mujer, se alentaba a mantener las formas redondeadas, prueba de ello son las Venus primitivas, las griegas, las diosas romanas, entre otras.

Pero, es a partir de que se comienzan a utilizar otros tipos de ropa que sugieren mucho más las formas corporales, se comienzan a desnudar más partes de nuestro cuerpo (brazos, hombros, escote), comenzamos a ir a la playa, además del desarrollo de los medios de comunicación, cuando comienzan a cambiar estos patrones de belleza y estilismo. Tal vez lo más decisivo de todo esto fue la aparición del cine.

A partir de estas novedades comenzarán a aparecer las preocupaciones, en la mayoría de los casos excesivas, por el cuerpo. Comenzarán a aparecer las dietas, para poder entrar en ropas estrechas. Y de esta manera, comenzarán a aparecer las primeras personas con trastornos de la alimentación.

Las competiciones por el cuerpo se oficializan y se extienden por el mundo occidental. Los concursos de belleza, con exhibiciones en traje de baño, comienzan a hacerse con mayor regularidad, tanto hasta el punto de llevarlo, bajo mi punto de vista, a un extremo.

Y de esta manera, por concursos televisivos, fotos de modelos, películas en las que la mujer guapa, delgada y esbelta es la que siempre triunfa, cuando comienzan las preocupaciones por las piernas (ocultas hasta no hace mucho), por las barrigas, y en general, por mantener una apariencia física acorde con lo marcado por la sociedad. Pero, ¿es realmente esto lo normal y necesario?

Con el paso del tiempo los cambios se han ido acentuando. Con los 70 llegaría el fenómeno “Twiggy”, una chica inglesa de 17 años cuyas medidas eran 79-56-81, que se introdujo en la moda y en las portadas de la revista Vogue. Produjo un impacto enorme. La forma corporal ideal empieza a evolucionar hacia un patrón tubular. La reducción progresiva de las medidas se refleja en otra famosa revista de tradición, “Play Boy”. También se refleja en la evolución de las misses y modelos.

¿Pero cómo se están canalizando estos modelos? Como bien he mencionado antes, esto se hace a través de la sociedad, y para ello se ayuda de muchos medios, él más influyente, quizás sin duda alguna, serán los medios de comunicación (cine, series televisivas, concursos de moda, revistas de moda, etc.), los cuales están continuamente bombardeándonos con mensajes.

Durante mucho tiempo esto se ha estado camuflado con la preocupación por la salud, pero se hace evidente la existencia de una preocupación por la estética más que por la salud.

Toda esta situación, en mi opinión bastante problemática y preocupante, se refleja en la ropa que hay disponible en el comercio, qué difícil es encontrar una talla 44, o incluso muchas veces una simple 42. Nos bombardean con gimnasios y aparatos para hacer ejercicio, con cientos de cremas “milagrosas”, con “comidas” sustitutas de COMIDAS, con revistas que nos “asesoran” sobre la mejor manera para “adelgazar”, pero, ¿alguien se para a ver si todo es SANO, SALUDABLE Y BENEFICIOSO PARA NUESTRA SALUD Y BIENESTAR FÍSICO? Y ya no sólo físico, sino también psicológico.

Actualmente parece que la sociedad vamos tomando consciencia de la tremenda importancia que tienen los factores sociales en la aparición y desarrollo de los TCA. Esto está intentando llevar a un lento inicio de la adopción de medidas preventivas a nivel social. Por ejemplo, algunos diseñadores de moda han comenzado a exigir a sus modelos una talla superior a la que hasta ahora se estaba usando; además, las tiendas están obligadas a tener de todas las tallas en ellas (aunque esto aún no es muy común verlo, pero se está empezando el camino).

Lo que está claro es que es necesario que se produzca una modificación real del patrón estético corporal. Que las modelos, actrices, cantantes y demás personajes públicos tengas unas medidas y unas tallas más acordes con la generalidad de la población. También es muy importante que conozcamos que las tablas de peso que aparecen en los productos adelgazantes están diseñadas para que todos nos sintamos con sobrepeso, no estando basadas en ningún estudio conocido.




Por último, en cuanto a la publicidad en general, sería necesario que se tuviese en cuenta que el 25% de los anuncios que llegan a nosotros invitan, directa o indirectamente, a perder peso o a hacer deseable un peso corporal bajo.



Un desorden alimenticio no es un juego. Cada vez hay más personas sufriéndolos (bulimia, anorexia o trastorno por atracón), personas que poco a poco están acabando con su vida, algunas, incluso, hasta llegar a la muerte. Salir de este ciclo vicioso no es nada fácil, toma muchísimo tiempo y muchísimas caídas, pero, sobre todo, requiere de mucha valentía, esfuerzo y apoyo por las personas de su alrededor.



sábado, 2 de agosto de 2014

Tú eres el resultado de ti mismo

No culpes a nadie, nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba de que tú siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otrx, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.


No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte, y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.



<Pablo Neruda>

Agosto

AGOSTO, mes de verano y ¿placeres?

Una de las tareas terapéuticas más efectivas en estados de depresión, ansiedad, autoestima baja, entre otros trastornos (ya sea del tipo que sea, tanto del estado de ánimo, como de ansiedad, etc.) es la de llenar una lista con actividades que nos resultan placenteras con el fin de involucrar a la personas en acciones que le causen bienestar y le hagan experimentar placer. Esta actividad sería simplemente una parte mínima, pero muy eficaz, del proceso terapéutico. 

Es por esto que te invito a formar parte de esta tarea, trata de compartir una foto cada día de tu mes de Agosto en la cual hayas hecho algo que te haya causado placer (puede ser beber o comer algo que te gusta, dar un paseo, ver una peli, y en general cualquier actividad que te haya hecho experimentar placer/bienestar; recuerda que, cualquier actividad diaria es válida, la única regla es que sea placentera). 

Espero que os animéis a hacer esto, porque veréis como poco a poco os sentís mejor con vosotrxs mismxs, a parte de experimentar más placer y bienestar con vuestro día a día. 

Que paséis un muy buen mes de Agosto (:

domingo, 13 de julio de 2014

DOMINGOS

¿Por qué a muchas personas se nos hace tan "cuesta arriba" el domingo? 


Hablando con muchas personas y tal y preguntando cuál es el día de la semana que les gusta y el que menos, he podido ver, me incluyo yo también, que la mayoría coincidimos en que el día que menos nos gusta de la semana es el domingo, y sí, lees bien, el domingo. Muchos tal vez os preguntéis, ¿el domingo? Pero si el domingo es el día que tengo para descansar, el lunes ya vuelta a empezar. 

Pero, si te paras y piensas, según mi "investigación", el domingo es el día que casi todos mis "investigados" (yo la primera) elegimos el domingo por la tarde para que nos dé el "ataque de tristeza" o "ataque de ansiedad". ¿Qué tiene este día de la semana que nos hace sumergirnos en un estado de ánimo un poquito más bajo, o unas ganas inmensas de atacar con todo lo que hay en la cocina?

Tras "mucho investigar", llego a la conclusión de que esto puede deberse a que el domingo es el día de la semana donde, en la mayoría de los casos, supuestamente todo llega a su calma, unos pasan su resaca, otros se pasan el día sin saber qué hacer (y esto a muchos nos agobia, estresa, satura), algunos deciden "reorganizar su vida" y unos cuantos intentan "decidir cambiar de vida" (mañana me pongo a dieta, mañana empiezo en serio a estudiar, mañana ya... "mañana, mañana, mañana... uuuuuffffff agobio, agobio, agobioooooo!!!). Toda esta situación nos puede llevar a un estado en el que tenemos que asumir que se han producido o se tienen que producir ciertos cambios, y esto, para los seres humanos, puede conducirnos a un declive emocional produciendo ansiedad/nervios/desesperanza casi al instante.

Además, la soledad también suele hacerse presente los domingos, debido a que muchas veces los domingos los consideramos, ya sea consciente o inconscientemente, como días de añoranza. ¿Y por qué? Pues tal vez porque este día, cuando éramos más pequeños, era el día de reunión familiar, de comer paella, de ir al campo, de ir al parque, y con el paso de los años esta situación va cambiando y en muchas ocasiones se queda un pequeño vacío ahí por rellenar, vacío que antes estaba relleno con esas "rutinas domingueras". De nuevo, se produce el tener que asumir que se han producido ciertos cambios en nuestra vida, lo cual nos vuelve a dirigir hacia ese declive emocional.

Otra cosa que también nos puede ocurrir los domingos, según he leído por ahí y me han comentado varias personas, aunque yo personalmente me siento más identificada con los dos párrafos anteriores, es que el domingo, al ser el último día de la semana, es el día de la semana en el que estamos con menos energía, por lo que estamos más débiles, y con ello más cuesta arriba se nos puede hacer el tener que asumir ciertas situaciones que arrastramos de la semana, ya que, al encontrarnos con menos energía, somos menos capaces de buscar solución y salida a los problemas que nos planteamos, nuestro cerebro está menos avispado para dar nos posibles soluciones.

Por último, a otros el domingo les agobia porque simplemente mañana es lunes y muchos pensarán que de nuevo toca volver a la rutina, al trabajo pesado (para los que así les sea éste), a esperar a que vuelva a ser fin de semana para ver a sus seres queridos o para hacer lo que más les gustas, etc.

En cualquier caso, yo os voy a proponer algunas ideillas que podéis tomar en consideración para aquellos que, como yo, el domingo sea un día de la semana que os encontráis más bajunos de ánimo y que deseáis que pase lo más rápido posible. 

¿Qué puedo hacer un domingo?
- Busca actividades al aire libre.
- Evita quedarte solx, sobre todo durante la tarde. Llama algún/x amigx, familiar, ya sea para salir a tomar algo o simplemente para charlar un rato por teléfono.
- Sustituye tus pensamientos cuando sientas la necesidad de acabar con toda la cocina.
- Escribe tus posibles soluciones a problemas, sentimientos y todo aquello que se te ocurra para poner orden a los nuevos cambios que prevés que están por llegar.
- Y, sobre todo, no optes por dejar a un lado lo que más te gusta hacer o más placer te da.


Deciros que esto es una conclusión mía en base a mi experiencia y a conclusiones que yo saco de conversaciones con gente de mi alrededor. Por lo que puede que no estéis de acuerdo con nada de lo que escribo, ya que para muchas personas el domingo es su mejor día por el tema de descanso o de re-encuentro familiar, por eso dije que algunxs sí que se nos hace más cuesta arriba este día por ese tema, porque se han producido ciertos cambios en cuanto a cómo eran antes nuestros domingos y cómo lo son ahora.

En cualquier caso, que paséis un feliz domingo y disfrutéis del día como mejor podáis.